Vida útil de los filtros de mascarillas

11 de abril de 2022

Protección respiratoria

Vida útil de los filtros de mascarillas

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La mascarilla como una de las partes fundamentales de los equipos de protección individual es la encargada de garantizar la protección del sistema respiratorio durante la jornada laboral. Aunque se trata de un elemento de protección esencial para el usuario, las mascarillas no cuentan con ningún tipo de sistema que indique el momento en que su protección deja de ser efectiva y resulta necesaria su sustitución.

A la ausencia de un indicador de este tipo en el propio equipo se une el hecho de que en el Real Decreto 773/1997 de 30 de mayo sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la utilización por los trabajadores de equipos de protección individual no se encuentra ningún tipo de indicación sobre el tiempo o los ciclos de trabajo que deben marcar el cambio de filtro en las mascarillas.

Esta situación puede generar preocupación e incertidumbre tanto en trabajadores como en las empresas, que se plantean la misma duda: ¿En qué momento debe cambiarse el filtro de las mascarillas?

¿Qué tipos de mascarillas existen?

Cuando hablamos de mascarillas para equipos de protección individual cabe hacer una primera distinción: mascarillas autofiltrantes y mascarillas con filtros recambiables. Tal y como su nombre indica, las primeras no necesitarían de un cambio filtro y se desecharían completas, mientras que las segundas podrían seguir utilizándose con un cambio de filtro.

Mascarillas autofiltrantes

Las mascarillas autofiltrantes ofrecen, por lo general, protección frente a partículas y aerosoles líquidos. Estas pertenecen a la categoría III de los equipos de protección individual y están reguladas por la norma EN149. Estas mascarillas con el filtro incorporado se clasifican en función de la clase de protección que ofrecen:

  • FFP1: Protegen frente a las partículas de baja toxicidad en bajas concentraciones. Están indicadas para trabajos en los que se utilizan partículas nocivas como el serrín y en sectores como la agricultura, la minería, la construcción o la limpieza.
  • FFP2: Estas mascarillas protegen de las partículas de media toxicidad. Están indicadas para trabajos en los que se realicen actividades con partículas de baja toxicidad como el trabajo en madera, minería, construcción, fundición, fabricación con metal, productos químicos y aditivos en polvo, alimentación, astilleros, cerámica…
  • FFP3: Indicadas para partículas de alta toxicidad en alta concentración. Son las recomendadas para trabajar con partículas tóxicas como el amianto, ciertas fibras, productos fitosanitarios, minería, fabricación con metales, industria farmacéutica, productos químicos, alimentación, astilleros, piscifactorías, riesgos biológicos…

Mascarillas con filtros recambiables

Tal y como su propio nombre indica, las mascarillas con filtros recambiables pueden reutilizarse de forma indefinida mientras que el filtro se cambie en el momento adecuado. En este tipo de mascarillas podemos distinguir:

  • Media máscara: Cubren boca, nariz y barbilla. Cuentan con válvulas de exhalación e inhalación, una pieza de conexión para filtros y cintas de sujeción.
  • Máscara completa: Cubre el rostro completamente, y son la mejor opción para las actividades en las que puede existir riesgo ocular. Además, cuentan con un arnés, válvulas de inhalación y exhalación, un visor y una pieza de conexión para filtros.

¿Por qué resulta tan importante cambiar el filtro en el momento adecuado?

Una vez se ha alcanzado la máxima capacidad de filtración de estos la protección desaparece, por lo que el trabajador expone su sistema respiratorio a los riesgos propios de su trabajo. Sin embargo, antes de saber en qué momento es recomendable cambiar el filtro de una mascarilla, es necesario conocer los diferentes tipos de filtros que existen.

Tipos de filtros para mascarillas con filtros recambiables

A la hora de hablar de filtros para mascarillas con filtros recambiables podemos distinguir tres tipos diferentes, cada uno con una duración distinta: filtro de partículas, filtro para gases y vapores, y filtros combinados.

Filtros de partículas

Los filtros de partículas protegen al usuario frente a partículas como el polvo, los vapores y humos, los aerosoles, el moho, las bacterias, etc. Estos filtros están diseñados para la protección respiratoria frente a todo tipo de partículas y se aprueban de acuerdo a la norma EN 143.

Estos filtros se pueden clasificar a su vez en: P1 (filtración de al menos el 80% de las partículas más penetrantes), P2 (filtración de al menos el 94% de las partículas más penetrantes) y P3 (filtración de al menos el 99,95% de las partículas más penetrantes).

Es necesario cambiar estos filtros cuando:

  • El filtro está dañado.
  • Resulta difícil respirar.
  • El interior está sucio o se ha tosido o estornudado.
  • Cuando se usan en ambientes con mayores riesgos como el sanitario.

Filtros para gases y vapores

Los filtros para gases y vapores ayudan a reducir la exposición del usuario a los gases y vapores gracias al carbón activado. Los gases y vapores pasan a través de un filtro de vapor orgánico que activa el carbón para filtrar el aire. Estos filtros se clasifican en función de su capacidad absorbente (1, 2 y 3) y en función de los tipos de contaminantes que capturan (A, AX, B, E, K o Hg)

Al contrario que ocurre con los filtros de partículas, no resulta tan sencillo saber el momento en que han de cambiarse. Por este motivo lo más recomendable es cambiar los filtros cuando:

  • Se perciba algún sabor y olor.
  • El usuario note cierto malestar.
  • Haya vencido la fecha de caducidad indicada en el paquete.

Filtros combinados

Permiten protegerse al mismo tiempo de las partículas, así como de los gases y vapores. Mientras que el de partículas elimina estas del aire, el filtro de gases y vapores minimiza los riesgos de la exposición a estos.

La duración de estos filtros puede no ser la misma, dependiendo de la concentración de cada uno de los compuestos en el ambiente durante la jornada laboral. Es muy probable que se saturen a ritmos diferentes y que los cambios deban producirse en distintos momentos.

Por lo tanto, podemos decir que no existe un momento exacto en el que cambiar un filtro combinado, sino que debe hacerse en función de la experiencia de usuario y atendiendo a las características de cada uno por separado.

Minimiza riesgos

Aunque es cierto que actualmente es posible encontrar filtros con indicadores de vida útil como los de la marca 3M, tener en cuenta los detalles que hemos mencionado o elaborar un calendario para el cambio de filtros por parte de las empresas o de los propios trabajadores puede resultar de gran ayuda. Y es que no cambiar el filtro de la mascarilla a tiempo puede suponer un riesgo innecesario.

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